Guillem Viladot, 100 años

Con motivo de la conmemoración de los 100 años del nacimiento de Guillem Viladot, reproducimos la entrada en el blog que se publicó en colaboración con la Fundación Privada Guillem Viladot

Viladot Poeta. La sublimación necesaria

(extractos traducidos del artículo de Josep Miquel Garcia publicado en la revista Reduccions)

  
Viladot dejó publicada una producción literaria realmente extensa, con veinticinco libros de narrativa, con obras de cabecera como “Temps d’Estrena” -trad. Tiempo de Estreno- (1959), “La Cendra” -trad. La Ceniza- (1972), “Ricard” (1977), “Memorial de Na Nona” (1983), “Joana” (1991), “Carles” (1994) o “Ruth” (2000)…, siete cuentos infantiles, dos libros de ensayo, y, además, las ediciones de libros de Poesía Visual, y su tarea de articulista en la revista Destino, su sección de la “Finestra Induïda” -trad. Ventana Inducida- en el periódico Correo Catalan, y los miles de artículos diarios en el periódico La Mañana, que inició en 1988 y mantuvo hasta unos días antes de su traspaso.

Entre el 1949 y 1952 escribe el que sería su primer libro. Se trata de narraciones breves …
Paralelamente a este reencuentro con la raíz, Viladot inicia un proceso de deconstrucción del discurso narrativo hasta llegar a la Poesía Visual. Todo empieza con el libro de los “Metaplasmes” -trad. Metaplasmas- de 1959, y sigue con “Urim Tummim” (1959), “El silenci” -trad. El silencio- (1960), “IA-URT” (1960), “Comunió General” -trad. Comunión General- (1961) y “Blancs Espirituals” -trad. Blancos Espirituales- (1964).

La primera serie de poemas corpóreos de Guillem Viladot son las «piedras» del año 1957. La metodología aplicada es la descontextualización de unos objetos encontrados -piedras de río- dispuestos encima de unos pedestales de madera, como si fueran esculturas orgánicas voluptuosas.

… Si yo trabajaba en esta variante literaria propia rellena de los desechos del discurso literario, era en solitario, ignorando las modas que imperaban fuera. Por lo tanto, mi discurso no nacía de la necesidad de estar en sintonía con las preferencias o gustos foráneos, sino que procedía del conflicto del sujeto con el poder establecido. En definitiva, se trataba de resolver (?) una situación edípica, o de elaborarla, por imperativos de ansiedad. …
Si me quería liberar del poder y ser yo en cuanto que yo, individuo personalizado, o sea libre, tenía que redimirme del orden alfabético. Y así empezó el cuerpo a cuerpo, la desestructuración alfabética, el derrocamiento del discurso del soberano.

El año 1972 Viladot editó “Diari 72” -trad. Diario 72-, con reproducciones en offset y en blanco y negro de unos originales realizados con collages y con medidas exactas en la reproducción monocroma del libro. Estos originales tienen más matices, porque aparece el collage cromático del negro y colores tostados, y la disposición equilibrada de letras mayúsculas sin sentido aparente.

El año 1969 edita “5 – 1 Lais concrets d’homenatge a Antoni Tàpies” -trad. 5 – 1 Lays concretos de homenaje a Antoni Tàpies-. Configuran este libro cinco diagramas prologados por un preludio y acabados con un collage.

El 1970 aparecen los “Poemes de la incomunicació” -trad. Poemas de la incomunicación-. Publicado en formato de libro de bolsillo, compila 29 poemas visuales prologados por un exordio de Josep Iglesias del Marquet donde manifiesta que las vocales son los cinco pilares fonéticos. Sigue un fragmento del libro “La incomunicación” de Carlos Castilla del Pino, y otro de la “Antologia de la poesia catalana del Segle d’Or” -trad. Antología de la poesía catalana del Siglo de Oro- de Joaquim Marco.

El año 1971 publica “Tonada de la vista, de la dita, de la busca i de la troba” -trad. Tonada de la vista, de lo dicho, de la búsqueda y del hallazgo-. Se trata de un libro realizado en colaboración con Lluís Trepat, que realizó 22 xilografías originales. Religado y encuadernado con tapas duras, incluía un aguafuerte adicional en algunos ejemplares.
La idea del libro es el cuestionamiento de la relación entre las imágenes y las palabras que las definen.

La vista y lo dicho inicial relaciona armónicamente imagen y texto.

Veo un árbol, y digo que es un árbol,
veo una gallina y digo que es una gallina,
veo un río y digo que es un río,
veo una montaña y digo que es una montaña,
veo un auto y digo que es un auto,
veo un espejo y digo que es un espejo,
veo un caracol y digo que es un caracol,
veo un mar y digo que es un mar,
veo una silla y digo que es una silla,
veo un molino y digo que es un molino,
veo un hombre y digo que es un hombre.  

Empieza después la desvinculación de los iconos, en la parte de la búsqueda y del hallazgo:

busco un árbol y encuentro la raíz,
busco la gallina y encuentro el huevo,
busco un río y encuentro la fuente,
busco una montaña y encuentro la llanura,
busco un auto y encuentro la carretera,
busco un espejo y encuentro la imagen,
busco un caracol y encuentro la lluvia,
busco un mar y encuentro el horizonte,
busco una silla y encuentro las nalgas,
busco un molino y encuentro el viento,
busco un hombre y encuentro la historia.

El 1971 publica también “Poesia T/47” -trad. Poesía T/47-. Es la primera selección de poemas visuales de Guillem Viladot editada en formato de libro de bolsillo y distribución en librerías.

El año siguiente publica los “Contrapoemes” -trad. Contrapoemas-, libro encuardenado en formato de bolsillo que incluye veinte poemas dedicados a los «Jocs Florals» -trad. Juegos Florales-, y que se introducen con una frase de André Breton, extraída del libro “Les pas perdus” -trad. Los pasos perdidos-:
«No me pondré a justificar la disposición tipográfica para aquellos que piden cuentas de sus fantasías a los poetas.»

En su poema “He Bastit” -trad. He Construido- del libro “Amor Físic” -trad. Amor Físico- Viladot escribe:

…Han quedado encima la mesa
Bataille, Foucault, Freud, Nach y, dentro de la fábula,
Cooper, Lacan, Laing y todo un armario
de mujeres, como Melanie Klein, Segal,
Manoni, Horney, Mitchel y Millet,
sumarios de la mujer vertical.

El contacto con la psicóloga leridana Marta Trepat desde 1977 le ayuda a entender este mundo que interpela aspectos como el «narcisismo», la «exaltación del cuerpo» y las relaciones humanas.

El descubrimiento del psicoanálisis como un método de conocimiento (gracias a la psicóloga Marta Trepat) me sirvió para desembridar el discurso literario de todo tipo de servidumbres a los tótems y tabúes que regían (y continúan rigiendo) nuestra sociedad. Decir lo que era necesario decir, como una catarsis. En definitiva se pretendía encontrar el sujeto en el mismo sujeto con un tipo de interacción o monólogo sin paliativos. No el sujeto en la cumbre, en la frontera, en el otro, sino en el centro de él mismo. Llegar, pues, al equilibrio interior a través del conocimiento de la pulsión y del deseo. Pulsión y deseo que están presentes en toda mi obra como un cañamazo de constitución de un discurso que siempre se ha pretendido inefable, es decir, sin palabras.

El año 1987 inicia una serie de obras basada en instrumentos musicales, principalmente de viento o con algunas variaciones acústicas, como cláxones sonoros o altavoces de gramolas viejas. … Las primeras obras utilizan instrumentos de viento imposibles, mediante la incorporación de varias partes ensambladas con tubos de cobre; instrumentos para no ser tocados, que tienen la apariencia de útiles pero que
alteran su función, como un sifón el pico del cual es un trompetín, o un grifo que es una trompeta. La visión de estos objetos desencadena una lectura al espectador entre la ironía y el absurdo.

Los muebles viejos son una continua fuente de inspiración para la adaptación de nuevas composiciones de los años noventa. Las molduras ornamentales, o las volumetrías de patas de sillas o de mesas le sirven para formular encuentros poéticos. La madera como material orgánico, su color natural o barnizado recuerda el mobiliario acomodado o aburguesado, el hogar familiar, la casa de los padres.
A veces algunos muebles de interior hacen de pedestal de volumetrías, con una pátina de tiempo pasado, finisecular.

Una de las fuentes materiales que configuró formalmente una serie independiente son los recortes de hierro, que aparecen en 1987, y que experimenta de manera prolífica en 1994 y 1996.

«SELF» es una de las series más completas de Guillem Viladot, y una de las pocas que expuso como conjunto. Fue en 1998 en el Espacio Guinovart de Agramunt, y existe un catálogo que reproduce las treinta obras que forman este proyecto de ilustración de las tesis de Lacan.
Interesado muy profundamente por el psicoanálisis, Viladot encontró en la obra de Lacan una guía predilecta.

Ideal del yo

Obligado a poner título a sus obras con motivo de documentación del catálogo, vemos como el autor creó estas piezas siguiendo pautas de los conceptos y la terminología lacaniana, como «auto-erotización», «agresividad», «asociación libre», «censura», «complejo de Edipo», «fase fálica», «fase oral», «escisión del yo», «fantasma», «fijación», «inconsciente», «ideal del yo» (un autorretrato del autor representado por una calavera con una corona, junto a los cuatro volúmenes de su obra poética completa), «el incesto», «la cura», «la muerte», «la vida», «seducción», «situación analítica».
Viladot cerró la serie con una Venus lacaniana que también denominó «Teoria lacaniana dels miralls» -trad. Teoría lacaniana de los espejos-.

El gran psicoanalista francés, Jacques Lacan, dice que detrás de aquello que dice una palabra hay establecido aquello que quiere decir. La palabra tiene una función creadora, porque es la palabra la que hace que las cosas vayan ligadas con los conceptos. El mismo Lacan dice que en el momento que el deseo se humaniza, es también el momento que el niño nace al lenguaje. Y añade que la palabra es justamente la masa ideacional del yo. ¿Qué quiere decir esto? Esto quiere decir que dentro del mundo del silencio que es la persona, la palabra es el estallido de las ideas del yo; es el estallido del pensamiento. Cuando la naturaleza se transforma en cultura, dicen los antropólogos, surge la palabra.

(extractos traducidos del artículo de Josep Miquel Garcia publicado en la revista Reduccions, podéis consultar el artículo completo aquí)

Garcia, J.M. (2007). Viladot poeta. La sublimació necessària. Reduccions: revista de poesía, n.º 87, pp. 96-124.

Con la colaboración de la Fundación Privada Guillem Viladot
http://www.lopardal.com